Los surcos se desvelaron en caricias
Sobre el polvo en un rayo de sol.
Te miro, haciéndote mía, una ranura
Con forma de cabeza sobre la almohada.
Llevo unos dedos rígidos en el frío
Acariciando tu ausencia y tu ser,
Vertiendo de mi cristalino caracol
(Cual persistes en llamar cuerpo)
El vacío que abre huecos sobre la nada.
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Gracias por tomarte el tiempo de reaccionar a mi trabajo. Es para mi un verdadero honor el que lo hagas. Ayudame a evolucionar. Sé en verdad sincero.